El Jardín Etnobotánico: el huerto de los dominicos

Estanque que refleja agaves, cactus de columna y árboles altos en el Jardín Etnobotánico de Oaxaca

Foto: Douglas Favero Photography

Detrás del exconvento de Santo Domingo hay un jardín que antes fue huerto. Los frailes dominicos lo usaron como orquideario y como terreno de cultivo, y todavía se leen en el suelo las huellas de aquella vida diaria: restos de hornos, canales de riego, estanques y una avenida empedrada. Hoy ese mismo espacio reúne plantas de las ocho regiones de Oaxaca.

El huerto de los frailes

Los hornos de cantera que se ven en el jardín sirvieron para construir todo el conjunto conventual. Son vestigios arqueológicos de un oficio que dejó su huella en la piedra de la ciudad.

Muro de cantera y arcos del exconvento de Santo Domingo detrás de las plantas del Jardín Etnobotánico
El exconvento de Santo Domingo desde el jardín. Foto: Douglas Favero Photography.

De cuartel a jardín

A mediados del siglo XIX el lugar se convirtió en cuartel y lo fue hasta 1994; en la entrada todavía puede verse el escudo del ejército de entonces. El terreno no volvió a manos de la iglesia. En 1998 empezaron a plantarse especies originarias de Oaxaca, no solo de los valles centrales sino de todas las regiones y climas del estado.

Hoy el jardín se organiza por ecosistemas y tipos de tierra, y separa las plantas domesticadas o de importancia cultural de las silvestres, que vienen de la enorme diversidad ecológica de Oaxaca. Cuenta además con una biblioteca sobre plantas, un vivero, un banco de semillas y un herbario.

Cactus columnares frente a un cerro y un cielo azul en el Jardín Etnobotánico de Oaxaca
Cactus columnares, con las montañas al fondo. Foto: Douglas Favero Photography.

Una visita con guía

El jardín solo se recorre acompañado, y nosotros podemos organizar la visita dentro de tu itinerario.

Para conocerlo con tiempo y con alguien que lea las plantas por ti, empieza una conversación con nosotros. Información del propio jardín: jardinoaxaca.mx.